La compra de una empresa por parte de otra o la unión de varias, es una de las formas más habituales de ganar en tamaño y competitividad. Estamos ante operaciones empresariales que posibilita el crecimiento o la ampliación de negocios, así como la introducción a nuevos mercados.

De esta manera, podemos encontrar distintos motivos por los que una sociedad pueda querer fusionarse y formalizar una adquisición o nueva alianza:

Económicos

La unión de varias empresas que tengan sistemas productivos y comerciales complementarios, puede ayudar a reducir costes. Igualmente, la empresa que adquiere puede disfrutar de distintas bonificaciones y encontrar nuevos recursos y capacidades. Al mismo tiempo, el relevo da mayor frescura entre el equipo directivo, aportando en la mayoría de los casos un mayor valor entre las compañías.

De mercado

En casi todos los casos, es la mejor forma de integrarse en un nuevo mercado, industria o país, rompiendo así fuertes barreras de entrada. Si estamos ante una integración horizontal, ofreciendo sus productos y servicios en distintos mercados, aumentará el poder de mercado de dicha empresa, con una reducción del nivel de competencia de la industria en cuestión.

Al mismo tiempo, las unificaciones y compras, unen empresas que actúan en diferentes etapas del ciclo productivo, consiguiendo de esta manera mejores ventajas, alcanzando así una mejor integración en el mercado.

Aunque cada caso es único y difícil de determinar los factores que provocan el éxito o el fracaso de una fusión, si que se podrían describir con mayor precisión las causas más comunes y habituales.

La realidad nos dice que el triunfo de la unificación está ligado a la adecuada estructuración de oportunidades, valorando distintas causas como los recursos de las empresas, las restricciones legales y regulatorias, así como el entorno macroeconómico.

Es vital la posición competitiva del comprador y la empresa debe marcar sus objetivo, debiéndose realizar una evaluación imparcial de la operación, lo que va precisar de un determinado asesoramiento por especialistas, teniendo que existir agilidad entre los negociadores.

Finalmente, hay que analizar las sinergias que serán fruto de la operación, mostrando interés por los perfiles de organización y la cultura empresarial de las distintas empresas que van a formar parte en la adquisición. A medio plazo, la notoriedad dependerá del tamaño y el alcance global de la empresa, sus capacidades y la forma en que se integren las empresas sin perjudicar el día a día.

 

 

 

 

 

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