Lean startup es una metodología diseñada para el desarrollo de negocios y de productos. Lo que distingue a este método de otros, es que está enfocado a acortar los ciclos de desarrollo de los productos. Esta metodología es atribuida a Eric Ries, quien acuñó el concepto de Lean StartUp. No obstante, sus orígenes pueden atribuirse a las teorías de Lean Manufacturing de Toyota en Japón.

Tradicionalmente la filosofía Lean al ser aplicada en los procesos productivos centra su atención en eliminar cualquier actividad supérflua, sin importar del tipo que sea. Lo más común, es que se centre por ejemplo en eliminar los stocks, intermediarios entre procesos, los cuales la mayoría de las plantas de producción poseen. El objetivo es resaltar a todas esas actividades que aportan valor a la cadena de producción, para así poder eliminar lo que sea superfluo y genere por lo tanto gastos que son innecesarios al final de cuentas.

Pasos del método lean startup

  • Plantear una hipótesis: En el planteamiento de una hipótesis se encuentra parte del problema a resolver, y es aquí donde se explica por qué se estaría dispuesto a pagar por tu oferta. También para poder identificar cuál es el problema, es necesario realizar una serie de entrevistas a los clientes o usuarios potenciales, en donde se dé espacio para que puedan identificar qué es lo que les preocupa en realidad. Por igual se puede identificar en esta etapa si el problema es lo suficientemente importante como para invertir en crear una solución.
  • Validar la hipótesis: Aquí se puede desde crear un producto o servicio con las características mínimas básicas (Producto mínimo viable) para poder comprobar si esto es lo que el mercado desea, hasta un prototipo de cómo puede funcionar.
  • Medir la hipótesis: La mejor forma de conocer las métricas a implementar es identificando cuáles son los pasos a seguir hasta llegar la oferta final, y cuántas veces se recurrió a cada paso antes de comprar.
  • Generar un aprendizaje válido: Es decir, haber realizado ajustes y cambios ya sea el servicio o en el producto, además de en el mercado, proveedores, etc, para así poder aprender sobre el entorno al que está dirigido el producto. Es por ello que es elemental aprender a escuchar a todos los stakeholders e incorporar su feedback. Los stakeholders son las personas que se encuentran implicadas de forma directa o indirecta en el producto o servicio.
  • El ciclo repetitivo: Una vez colocados en marcha los pasos anteriores, es tiempo de comenzar a identificar las oportunidades de mejora que pueden aplicarse al producto o el servicio. La innovación continua es una de las claves del éxito de esta metodología

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