La cultura del error cada vez está mejor vista como proceso de aprendizaje, pero no necesariamente hay que cometerlos para mejorar. Se puede observar, mirar, aprender y evitarlos. En alguna ocasión, un error puede ser fatal para un negocio.

Así, para tener éxito en los negocios se necesita de una sólida estrategia y evitar ser una de las pequeñas y medianas empresas que cierran a los dos años de su existencia. Según el INEGI, le ocurre al 75% de las mismas.

Es una estadística que da respeto y para evitarla, hay que disponer de sólidos conocimientos financieros. De manera que a continuación, vamos a señalar los errores más habituales que comete una Pyme.

El gasto inicial

Comenzar con un negocio no es tarea fácil y es habitual hacer una serie de inversiones poco lógicas y necesarias, pudiendo provocar problemas futuros sobre la tesorería, puesto que la actividad todavía no es fuerte.

Se deben tener claros los costes al inicio de la actividad, por ejemplo los sueldos deben ser acordes a los ingresos generados, para lo que se deberá crear un plan de gastos o eficiencia para conocer si la compañía puede asumir dichos gastos. Un nivel de rentabilidad alto hace que el negocio sea mucho más sólido.

Flujo de caja

Es importante que una empresa disponga de un flujo de caja desde el principio. No controlar el dinero que hay en la empresa puede llegar a ser imperdonable. Lo recomendable es tener un flujo de caja de dos meses de costes para poder atajar cualquier imprevisto.

Fiscalidad

Otro gran error es no tener un control sobre los impuestos que se deben pagar. Hay que disponer de un exhaustivo calendario fiscal para saber cuándo hay que declarar los tributos, tanto el IVA trimestral como las cotizaciones a la Seguridad Social de los empleados.

Una mala gestión de la fiscalidad no sólo pueda suponer un daño económico irreparable para la empresa, también un desprestigio de su imagen corporativa. Lo aconsejable es pagar los impuestos sin retrasos, dentro de plazo.

Objetivos empresariales

La estrategia del negocio debe ser clara, aportando valor al consumidor y al mercado. Se debe realizar una clara segmentación de clientes, conociendo perfectamente al público objetivo al que se dirige. Si no hay unos objetivos bien definidos que responda a las necesidades del mercado, la empresa puede comenzar a tener problemas.

Se necesita una constante revisión de la empresa, del entorno y la competencia, para poder identificar las tendencias y modelos más exitosos que se puedan aplicar a la empresa.

Administración eficiente

Las pymes deben trabajar sobre un plan de control financiero, con una adecuada selección de personal, disponiendo de la información más precisa para la toma de decisiones y gran parte de la operación se debe centrar en vender más, controlando los tiempos de producción y la rentabilidad.

Mala previsión financiera

La planeación del presupuesto debe ir acorde con la promesa de ventas teniendo en cuenta los riesgos inherentes al negocio, planteando escenarios que puedan crear posibles adversidades. Hay que controlar el presupuesto y las posibles adversidades, dedicando más tiempo al estudio de los números del negocio, por lo que descuidar los flujos de capital, el retorno de inversión y la medición de impacto de las condiciones comerciales en las finanzas de la empresa puede ser muy riesgoso.

Por lo tanto, hay que tener en cuenta todos los puntos de vista a favor del negocio para conocer el rumbo por dónde debe ir el negocio, llegando a utilizar los caminos más seguros y directos, con una estrategia efectiva, clara y compartida.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies